Escucha el asfalto
Fochanka registra impactos y vibraciones. El asfalto se explica; tú no tienes que tomar apuntes.

ROADS, MADE VISIBLE.
Carretera, baches y muchos kilómetros de ajustes. Nuestro algoritmo propio hace el trabajo difícil para que tú puedas ver qué pasó en cada trayecto. Prepara la medición antes de salir, echa un vistazo cuando hayas parado.

MideLos sensores registran lo que cuenta el asfalto. Incluso cuando se expresa a golpes.
RevisaRuta, intensidad y eventos, sin fiarte del «creo que fue por aquí».
AportaTus kilómetros ayudan a dibujar el mapa. Tus trayectos personales no salen a escena.
Del primer impacto a toda la historia
Fochanka escucha al asfalto y ordena sus historias. Tú decides cuándo volver a leerlas.
Fochanka registra impactos y vibraciones. El asfalto se explica; tú no tienes que tomar apuntes.
Históricos reúne tus mediciones disponibles. Para volver al recorrido, no al bache.
Ruta, colores y eventos para entender aquel «¿pero qué ha sido eso?».
Kilómetros, puntos, niveles y logros. Hasta el recado de siempre puede tener su pequeña gloria.
Una vuelta por Fochanka
Cuando paras, la ruta sigue ahí: su mapa, sus detalles y un archivo al que volver.



Dale una vuelta al mapa
Activa un filtro y curiosea. Aquí no hace falta arrancar el coche.
¿Qué quieres ver?
Verde, amarillo, rojo y morado: cuatro niveles de intensidad, del paseo suave al «esto se ha notado». Es lo que registra el iPhone, no una nota oficial para la carretera.
El clásico «clonc» que nadie había pedido. Fochanka señala estos baches para que puedas volver al lugar de los hechos, sin tener que pasar otra vez por encima.
Cuando el «clonc» se convierte en «¡pero esto qué es!». Los impactos más intensos llevan un rayo: discretos no iban a ser.
Desnivel, gravilla… el asfalto también admite comentarios. Por ahora tus avisos quedan en tu ruta y suman puntos: más cuaderno de viaje que megáfono.
También viajan en la guantera
No son el centro de Fochanka, pero vienen bien cuando el asfalto —o su ausencia— se pone juguetón.

Ponle un número a esa curva «solo un poco alegre».

Cabeceo e inclinación lateral para cuando se termina el asfalto.
Hasta los baches suman
Fochanka convierte tus trayectos en un pequeño juego: mapea kilómetros, suma puntos por los baches que te encuentres —sin ir a buscarlos, claro—, sube de nivel, desbloquea logros y sigue tu posición en las clasificaciones. Aquel bache que antes solo te hacía refunfuñar ahora, por lo menos, cuenta para algo. No hace falta convertir cada recado en un campeonato. Pero puedes.
Cómo funciona
Tres pasos, y ninguno consiste en manipular el teléfono mientras conduces.
Prepara tu medición antes de arrancar.
Conduce con normalidad mientras la medición registra la carretera.
Cuando estés detenido, revisa el mapa, la intensidad y los eventos detectados.
Antes de arrancar
Un iPhone compatible. Elige el vehículo y la colocación del móvil en la app antes de salir.
No. Prepara la medición antes de salir y mantén las manos al volante. Si hay un aviso que marcar, que lo haga un acompañante; si vas solo, no toques el iPhone en marcha.
Todavía no. Por ahora quedan en tu recorrido y suman puntos, pero otros usuarios no los ven. Más cuaderno de viaje que megáfono.
Sí. Así tus recorridos disponibles, tu perfil y tu progreso saben dónde volver: a tu archivo privado.
No. Fochanka te enseña lo que registró el iPhone; no pone sellos oficiales al asfalto. El vehículo, el soporte, la colocación, la velocidad y las condiciones de la vía pueden cambiar el resultado.
Ayuda e información
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